ADIÓS ARTURO – LA CUBANA

Un espectáculo donde se mezclan estas dos cuestiones: “el doble guión” de la vida de una persona muy conocida por todos, explicado desde la divertida parafernalia teatral que se crea a partir de su muerte y de su funeral. Todo esto aliñado, como siempre, al más puro estilo Cubana: con la participación del público, sorpresas y mucho humor, riéndonos de todo y de todos, poniendo en práctica el dicho popular: “Reírse del muerto y de quien lo vela”.
La estructura de “Adiós Arturo” es peculiar. Está planteada al revés de cómo se construye normalmente un guión. En lugar del típico planteamiento, nudo y desenlace, aquí comienza al revés: empieza por el desenlace, continúa por el nudo y termina con el planteamiento. El final real da sentido a todo. El guión es muy simple: un prohombre de la cultura europea Arturo Cirera Montpou (escritor, pintor, músico, escultor, poeta, dramaturgo, actor, director y gran coleccionista de arte), nacido en Santa Cruz de Tenerife en 1917 cuando su padre ejercía de médico de cabecera en esta ciudad, fallece en Barcelona el día antes de la “función”. Muere soltero a los 101 años de edad con todas sus facultades mentales y físicas. Cuando cumplió 70
años, satisfecho de su vida y de su obra, aún sin saber los años que le quedaban de vida, dejó un mensaje positivo para toda su gente para cuando esto ocurriera. Quería que el acto de despedida se hiciera en el lugar donde nació.En este caso, Santa Cruz de Tenerife. Y bajo ningún concepto quería que en su despedida hubiera tristeza, ni llanto, ni lutos. Al contrario, quería color, risas y alegría.