BALLET DE MOSCÚ

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Día 26: El lago de los cisnes – Ballet de Moscú
¿Qué contribuye en el mundo de la danza clásica a que El Lago de los Cisnes sea el ballet más apreciado de todos los tiempos? Por más que su hechizante historia recorre toda la gama de emociones humanas, el consenso popular se inclina a señalar la música de Piotr I. Tchaikovsky, “el más admirado compositor de música de ballet en la tradición clásica que jamás haya existido”, como la mayor responsable, por estar repleta de ricas melodías muy apropiadas para danzar, y sumamente bellas y agradables de escuchar. Por otra parte, comenzando por las notas del tema melancólico y misterioso del oboe, que anuncia la presencia de la princesa-cisne junto al lago, los ritmos, ya sean rápidos o lentos, han inspirado (y aún inspiran) coreografías líricas, fluidas, y hasta un tanto dramáticas –si se quiere–que ofrecen gran oportunidad de lucimiento a los intérpretes. Con los mejores solistas rusos que integran el Ballet de Moscú en el que destacan Cristina Terentiev, Alexandru Petrichenko y Alexei Terentiev, bajo la dirección de Timur Fayziev, en la obra más representada de toda la historia de la danza.

Música:  Piotr I. Tchaikovsky
Coreografía: Marius Petipá – Lev Ivanov

Duración:
Primera parte: 60 minutos
Descanso: 20 minutos
Segunda parte: 50 minutos

Día 27: La bella durmiente – Ballet de Moscú

La Bella Durmiente es una de las grandes partituras para ballet (junto con El Lago de los Cisnes y Cascanueces) compuestas por Tchaikovsky. Data de 1890 y corresponde por tanto a un romanticismo tardío. Pero lo que de edulcorado y decadente pueda tener ese romanticismo en el cuento de Perrault en el que se basa queda compensado con una música inspirada y luminosa y con una coreografía, la de Marius Petipa, que logró un modelo insuperado y una obra maestra del ballet clásico, con pasajes antológicos marcando las escenas claves de la acción y con, libre ya que todo pretexto narrativo, una verdadera exhibición académica en el divertissement final.

El Ballet de Moscú presenta una de las obras emblemáticas: La Bella Durmiente. Dirigido por Timur Fayziev, coreógrafo formado en el Marynsky donde fue primer bailarín, el Ballet de Moscú fue creado en 1989, y está compuesto por algunos de los más destacados bailarines y coreógrafos de los ballets rusos, como el Bolshoi o el Stanislavsky.

Música:  Piotr I. Tchaikovsky
Coreografía: Marius Petipá

Duración:
Primera parte:  60 minutos
Descanso: 20 minutos
Segunda parte:  45 minutos