La buena vecindad. Delirium Teatro

La apacible y monótona vida de Manolo y Carmen se ve soliviantada por la llegada a su edificio de unos nuevos inquilinos especialmente ruidosos. Desbordados por la situación e incapaces de tomar una decisión, el matrimonio imagina mil y una fórmulas, a cada cual más disparatada, para librarse de sus indeseables vecinos y lograr así la ansiada tranquilidad que siempre habían deseado para su vejez. Más allá de exponer en clave de comedia las dificultades que conlleva la convivencia cotidiana, La buena vecindad refleja las coartadas, autoengaños y justificaciones a las que nos agarramos día a día para no tener que afrontar una realidad incómoda e implacable.